martes, 26 de noviembre de 2013

COMPARTIDO DESDE EL BLOG DE EMILIO CARRILLO.


Vive en Paz y Confía


 
Estáis viviendo una imperiosa aceleración. Podéis observarlo con facilidad. Experimentáis en una semana o en un mes lo que antes tardaba años. El Universo entero está alineado para impulsar la evolución de la Humanidad, comenzando para ella una nueva fase de su proceso consciencial.

 
A medida que el cuerpo humano continúe mutando y descodificando su material adénico (energenético), los procesos alquímicos de transformación serán no ya algo anunciado por antiguas culturas, sino toda una realidad.

 
Como consecuencia de ello, por ejemplo, notaréis cada vez más las restricciones de las palabras para comunicar lo que vivenciáis. Pero no os inquietéis por nada, tampoco por esto, pues vuestro Corazón se irá abriendo al lenguaje universal que es el Amor. Y, así, se amará más, a todos y Todo, y se juzgara menos.

 
Igualmente, los seres humanos iréis aprendiendo a desaprender. El camino de vuestro verdadero ser no es el de la suma (acumular, competir y retener bienes, conocimientos, poder,…), sino el de la resta (desprendimiento, desalojo interior, vaciamiento, dar, compartir, cooperar…), soltando, a la par, lastres, culpas y miedos. Para ello, empezáis a sintonizar desde el Corazón con otra frecuencia vibracional. De este modo, paulatinamente, os iréis liberando de vuestra costumbre de procesar las experiencias desde la densidad y la dualidad, fragilizando las estructuras físicas y energéticas. Y, como fruto de ello, veréis y sentiréis que toda experiencia en vuestra vida, la que sea, tiene su porqué y para qué en clave de vuestro desarrollo consciencial y evolutivo. Todas las experiencias de la vida son un Regalo creado por vosotros mismos desde vuestro interior y capacidad co-creadora. Y la Vida es un Milagro que moviliza y activa tal capacidad para que generéis esos Regalos. Así de simple y hermoso.

 
A medida que la Humanidad despierte del sueño de la dualidad y la densidad consciencial, conectará con otro peldaño diferente y sintonizará plenamente con la frecuencia vibracional del Amor. Y el Amor resonará hasta en cada una de vuestras células. Os percataréis entonces que Vivir Amando -que es, igualmente, Vivir Viviendo agradecido a la Vida y atento al Aquí y Ahora- es la manera más intensa y auténtica de Vivir.

 
En todo ello, la energía femenina ostenta un papel fundamental. No es cuestión del sexo de cada cual según su cuerpo físico. Es algo mucho más sublime. Tanto en mujeres como en hombres, la energía femenina toma protagonismo para restablecer el Equilibrio de género (masculino-femenino) y activar, de forma totalmente consciente, la globalidad de vuestras capacidades creadoras y la totalidad de vuestros dones y talentos.

 
Espacios nuevos e intermedios esperan poder conectar con vuestro interior. Gozad del momento. Conectad simbióticamente con la Madre Tierra y la Naturaleza. Y tomar consciencia de que por medio de la Energía del Amor sois capaces de sentir, pensar y actuar al unísono, todos como uno solo. Y ese Uno que Sois es lo que ha sido llamado de tantas formas diferentes a través de los entramados religiosos que jalonaron vuestra historia y se disuelven ahora ante la fuerza de una espiritualidad nueva que os hará radicalmente Libres.

 
Amados, amad libremente la vida que vivís y vivid libremente la vida que amáis. Habéis dejado la crisálida y estrenáis alas. Todo en vosotros es Amor.

 
Y daros cuenta de que ya tenéis en el presente todo eso que la mente llama a situar en el futuro.

 
Recuerda: ya eres todo lo que tu Corazón pueda anhelar; y ya todo es como tu Corazón pueda anhelar. Vive en Paz y en Confianza.

 
Recuerda: No existen los errores. No hay errores en tu vida. No hay errores en la vida (los demás, el mundo...). Vive en Paz y en Confianza.

 
La inmortalidad es vuestra esencia; la mortalidad, una aventura.

 
Ya eres y todo es como tu Corazón pueda anhelar.

 
Vive en Paz y Confía


Tras la publicación de la anterior entrada del blog, Vive en Paz y Confía, Diana Santos Cid (http://dianasantoscid.wordpress.com), compañera y Acompañante del Alma, me ha remitido el texto, francamente excepcional, que a continuación se transcribe.

Seguro que lo disfrutaréis. ¡Muchas gracias, Diana!

 

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Cuando comencé a confiar de verdad…

 

Deje a un lado los miedos, el miedo a la muerte, y el miedo a la Vida, deje atrás el miedo de perder algo, porque en verdad nada me pertenecía, solté los apegos mundanos, el aferramiento a las cosas materiales, situaciones o personas, deje de tenerle miedo a quedarme sin nada, porque al mundo sin nada había venido, y así también me marcharía. Aprendí a disfrutar de cada “cosa” de cada situación sin intentar retenerla a  mi lado más que la Providencia decidiera conveniente, aprendí a vivir ese presente, sabiendo que todo es impermanente, y que todo tiene un principio y un final, mejor dicho, todo tiene su propio ciclo…y nada en verdad termina, porque después de un final, siempre hay un volver a comenzar. Y eso me hizo instalarme en la Confianza, sabiendo que la Vida es un fluir constante... una bella danza, lo que hoy es hermoso y fresco, mañana se seca y marchita…pero eso no tiene porque darnos ningún miedo…la naturaleza es así de cambiante y eternamente cíclica, Todo tiene un porque y un para qué.

 

Cuando comencé a confiar de verdad, le perdí el miedo a la muerte de lo que creí ser, a la muerte del ego, deje de tener miedo a perder esa identidad con la que tantas veces me había identificado, miedo a dejar querer tener la razón, solté el aferramiento a las costumbres, hábitos, y opiniones, deje de intentar hacer algo por los demás, sabiendo con firmeza, que cada cual tiene su proceso perfecto, y su camino, poniendo mi confianza también en ellos, reconociéndolos como sabios y dioses encarnados al igual que yo. Y eso me dio Paz…porque supe que todo era perfecto, y no tenía que intentar “ayudar” cambiando a nadie ni a nada, y así pude amarlos tal y como eran…

 

Cuando confié de verdad…dejé de rechazar…de rechazar lo que a mi mente no le gustaba o no le encajaba en ese preciso instante, y comencé a comprender, que todo lo que a mi llega es un hermoso Regalo traído por la Providencia para mi crecimiento y evolución. Deje de etiquetar las cosas y sucesos como buenos y malos, deje de ver el negro y el blanco…y comencé a verlo todo de colores…y con una sonrisa de paz y confianza…pude abrir los brazos para recibir agradecidamente lo que la Vida tuviera preparado para mí en ese instante.

 

Cuando confié de verdad…deje de proyectar, de desear, de querer correr tras sueños y futuros lejanos…y me instalé en el eterno Presente, sabiendo que todo lo que necesito realmente ya lo tengo, porque al igual que a los pájaros cada día le llega todo aquello que necesitan para vivir, a mi la vida también me cuida y abraza cada día…Y también eso…inevitablemente me lleno de Paz. Supe con firmeza que desde el no desear nada…todo llegaba a mí, desde la calma, la confianza y la quietud, desde el Ser…

 

Cuando Confié de verdad…Deje de intentar ser algo que no era por los demás, y simplemente comencé a ser yo misma, y a vivir mi propia vida. Pero también deje de intentar ser algo que ya era, deje el perfeccionismo y la auto-exigencia, solté los tantos quehaceres diarios, y los propósitos personales, para darme cuenta que ya era todo aquello que anhelaba, y que era perfecta tal cual era, y comencé a amarme y así pude amar realmente a los demás. Y la Paz comenzó a inundarme al soltar todo aquellos lastres y pesos que yo misma me había cargado ..por el simple hecho de no confiar en la Vida.

 

Cuando confié de verdad y la Paz se quedó en mí…pude escuchar claramente la voz de mi Ser susurrando dentro de mí, y deje poco a poco de escuchar la voz de mi mente que me quería confundir... la seguía oyendo, pero ya no la escuchaba, porque la voz del Espíritu era mucho más poderosa, sutil y amable…pero poderosa sin medida, comencé a confiar en mi Maestro interior, ese que siempre me había guiado por el camino de la Verdad,  supe que Él, era mi mayor aliado, mi mayor maestro y amigo y compañero fiel, el que nunca me había dejado de susurrar aunque a veces no lo hubiera escuchado…

 

Y entonces…deje de buscar y deje de querer encontrar algo, deje de seguir a nadie, ni a nada, sin dogmas, sin religiones, dejé de leer a otros….cerré los libros...y abrí mi corazón…para escuchar a mi interior, que era la Voz de Dios, que reside dentro de todos.

 

Y la Confianza y la Paz se instalaron felizmente en mí…

 

Ya nada era igual a lo que un día fue…ahora ya sólo me quedaba Vivir gozando de la Vida tal cual era, llena de entusiasmo, de dicha, sin deseos, sin miedos, sin pasado, sin futuro, sin muerte, sin fin…ceso todo y me dejé en manos del Padre Madre que todo lo sostiene en amor y compasión, me abandone, vencí al mundo y por fin aprendí, lo que Realmente era Vivir.

 
 

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